Cómo funcionan los sorteos

Te explicamos cómo se decide quién gana cada producto

La mejor forma de entender cómo funciona el sorteo de un producto es mediante un ejemplo práctico. Supongamos un producto cuyo coste es de 10€ y los siguientes usuarios que ya han participado en él:

  • Usuario A: participa con 1€
  • Usuario B: participa con 2€
  • Usuario C: participa con 6€

Con esta situación, por ahora el usuario B tendrá una probabilidad de victoria 2 veces mayor que el usuario A, pero tres veces menor que el usuario C. Aún faltaría 1€ para completar el presupuesto del producto: 10 - (1 + 2 + 6) = 1.

El sorteo tendrá lugar en el momento en el que se consiga ese 1€ restante, ya sea por la participación de otro usuario o porque alguno de los existentes A, B o C decidan aportar un poco más para ampliar sus posibilidades. Supongamos que un nuevo usuario decide participar poniendo el 1€ restante:

  • Usuario A: 1€
  • Usuario B: 2€
  • Usuario C: 6€
  • Usuario D: 1€

En este momento el 100% del presupuesto del producto se ha conseguido, por lo que el sistema realiza el sorteo. La forma más sencilla de comprender cómo se aplica la probabilidad de victoria de cada usuario en función de cuánto haya puesto es imaginar un saco opaco lleno de bolas, donde cada bola pertenece a uno sólo de los usuarios. En el saco hay tantas bolas por usuario como sea su participación total en el producto:

raffle

El sorteo es tan sencillo como extraer una bola del saco al azar. Como es lógico, es más probable sacar una bola del usuario C que sacar la de alguno de los usuarios A o D. No obstante, nada impide que sea uno de estos últimos el premiado, habiendo participado simplemente con 1€.

En cualquier caso, el usuario que gane habrá conseguido el producto por mucho menos de lo que cuesta. El resto de usuarios seguro que tendrán más suerte la próxima vez.